¿Qué es la MFA o autentificación multifactor y por qué debes implementarla en tu empresa?

MFA autentificación multifactor

En el presente artículo, te hablaremos sobre el método MFA, sí, pero puede que tengas una duda previa entre estas dos palabras: autentificación y autenticación. Para despejarla, simplemente te diremos que la RAE dice que son sinónimas y coinciden en definir una acción. Esto es, autorizar, legitimar o formalizar, en este caso, un acceso: el que permite iniciar sesión en tus cuentas online.

Aclarada esta duda, ¿crees que las cuentas de tu empresa y trabajadores están seguras?

¿Qué es la autentificación multifactor o MFA?

Hasta hace poco tiempo y digitalmente hablando, para demostrar que usted es quien dice ser, se utilizaban dos elementos. Simplemente con un nombre de usuario y una contraseña era bastante para acceder a un ordenador, un documento o un correo electrónico, por ejemplo. Y lo que es peor, muchas veces, la seguridad de las contraseñas utilizadas tanto en el ámbito doméstico como en el laboral, dejaban mucho que desear.

Sin embargo, cada fracaso, cada experiencia, siempre nos enseña algo que necesitábamos aprender. Aquí, uno de los principales consejos de ciberseguridad: siempre hay que acceder protegidos a los recursos online.

De ahí surge el método MFA o de autentificación multifactor añade otra evidencia más a las credenciales básicas de usuario y contraseña. Se añade otro paso de seguridad mediante la confirmación vía teléfono móvil, tokens únicos o acceso por huella dactilar, entre otros.

En esencia, hablamos de un método de verificación de identidad que requiere como mínimo dos formas de evidencia distintas. Una medida de seguridad esencial por varias razones. En primer lugar, proporciona una barrera adicional contra el acceso no autorizado, incluso si se compromete una contraseña. Además, actúa como escudo contra los ataques de phishing. La necesidad de una segunda forma de identificación dificulta que los atacantes accedan de forma fraudulenta. Por si fuera poco, también mejora la experiencia del usuario y cumple con las normativas de privacidad.

Los tres factores de autenticación

Para la verificación multifactor hay al menos tres formas diferentes de evidencia:

La primera podría relacionarse con un factor de conocimiento, algo que sabes. Se realiza a través de contraseñas, códigos PIN u otra información secreta que solo el usuario conoce. Por ejemplo, respuestas anteriores a preguntas de comprobación o números individualizados como el de la Seguridad Social. Mejor aún, ¿cómo se llamaba tu primera novia?

En segundo lugar, la posesión, algo que tienes. Aquí, la comprobación se hace mediante dispositivos físicos como tarjetas de identificación, teléfonos móviles, aplicaciones o tokens únicos. Como si fuera la llave para entrar en casa, pero ya con una puerta blindada. En este caso, un escenario informático, el objeto puede ser un USB o el propio smartphone. ¿Un ejemplo? Recibir un SMS al móvil para poder acceder a la cuenta.

Y por último, una cualidad inherente, algo que eres. Además, haciendo referencia a alguna característica biométrica, como huellas dactilares, reconocimiento facial (Face ID) o escaneos de retina. La versión más básica, que ahora está de moda, es el reconocimiento de voz. Pero con la aparición de las inteligencias artificiales que imitan el tono de voz de cualquier persona, podemos dudar incluso de la eficacia de este método. Por desgracia, la suplantación de identidad está a la orden del día.

¿Para quién es útil utilizar MFA?

A decir verdad, para todos, pero conviene destacar que su utilidad es clave en el universo empresarial. De hecho, hay dos niveles de autorización de acceso. El primero, en el dispositivo o sistema que actúa instantáneamente. En cambio, en el segundo la autentificación multifactorial se implementa en un programa o función específica. Por ejemplo, enviando un password a un móvil preestablecido cuando alguien intenta cambiar la contraseña de una cuenta.

En consecuencia, la formalización del acceso puede orientarse a los propios empleados o directamente al cliente. Precisamente por eso siempre es crucial decidir la naturaleza exacta y los puntos de control del sistema; antes incluso de buscar soluciones o elegir el partner tecnológico ideal.

Por consiguiente, de cara al personal, se debería facilitar un control corporativo interno. Eso sí, deberá tenerse en cuenta el tamaño de la compañía y la normativa de seguridad de obligado cumplimiento. Es habitual que se aplique al correo electrónico para compartir archivos y dar servicio a terceros. Más aún, como punto de acceso remoto o para acceder al túnel cifrado al crear una VPN confidencial.

Sin embargo, si se orienta hacia el consumidor, se convierte en el paradigma de la protección. Sirvan como ejemplo las OTP temporales (One-Time Password), con algoritmos matemáticos variables que generan códigos únicos en tiempo real. Con ellas el cliente final recibe en su número de teléfono el registro de su pago. Y no solo eso, tiene plena garantía de que sus datos privados, los que ya ha confiado, están protegidos.

MFA seguridad datos

¿Por qué hay que implementarlo en la empresa?

Más allá de un uso particular, la autentificación multifactor es imprescindible a nivel empresarial. Hoy por hoy, es una herramienta esencial de ciberseguridad; protege de manera integral los activos digitales y toda la información de tu negocio. Desde un pequeño comercio o microempresa hasta una multinacional de amplia cobertura.

En cualquier caso, inmersos en un entorno digital sin camino de retorno, las amenazas cibernéticas están en constante evolución. Aquí es donde radica la importancia de la MFA: fortalece la seguridad de las cuentas y los datos sensibles.

Hay que tener en cuenta que todos nos conectamos mediante múltiples dispositivos, muchos de ellos no administrados. Desde casa, con wifi público y, a menudo, desde distintas ubicaciones geográficas. Por eso, el uso de un sistema moderno de Multi-Factor Authentication es imperativo. ¿Dos razones? Brinda la seguridad necesaria para mantener alejados a los intrusos y, al unísono, facilita el acceso a los usuarios legítimos. O lo que es lo mismo, mantiene la productividad empresarial y aumenta la satisfacción de los clientes.

Soluciones adaptativas

Por otra parte, no hay que olvidar que ya han llegado dos nuevos protagonistas: la inteligencia artificial y el machine learning. Ambos son infalibles analizando tendencias e identificando actividades sospechosas en el acceso al sistema. A medida que la autentificación multifactor integra el aprendizaje automático, la identificación cada vez es más sofisticada. Mucho más sensible a favor de la aplicación a la que se accede. Una solución adaptativa conocida como autenticación incremental. Esto es, si el contexto es el esperado el sistema requiere un menor nivel de verificación; un buen modo de facilitar el acceso plenamente seguro al usuario.

Con todo ello, y para que no quede ninguna duda: ¿cómo puedes implementar la MFA? Un consejo de consultoría profesional es utilizar una solución SSO (Single Sign On), con protocolo de inicio de sesión único. Una robusta defensa que simplifica el proceso y es capaz de integrarse en una gran variedad de aplicaciones. Así, solo tienes que identificarte una vez sin comprometer la seguridad. Incluso en cloud empresarial, te permite controlar el trabajo en remoto o en entornos de oficina.

 

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